Últimamente escribo bastante poco, no sé cómo pero las semanas se me pasan volando!, cuando me doy cuenta es fin de semana otra vez.
Esta semana pasada no hubo nada del otro mundo, trabajo (con uno que otro sobresalto), la chamba de la casa (que ojalá el cielo me mande alguien que me ayude un día a la semana), nuestra acostumbrada ida al cine (fuimos a ver Los crímenes de Oxford, no me gustó) y la novedad es…….. el dolor de muela que he tenido que aguantar toda la semana.
Hace una semana exacta, estaba comiendo alegremente en ‘Istanbul’, un lugar de comida turca que, estratégicamente ubicado, se encuentra a la salida del cine al que acostumbramos ir. Yo me emociono de pensar que me comeré mi kebab con harto chile (porque tienen de ese chile seco como el que ponen en Pizza Hut). Luego como uno de los chicos que atienden nos conoce ya, pues hasta me suelta el traste donde lo tienen para que me dé vuelo bañando el kebab. Así las cosas, yo hablaba con Ángel de la película (que por cierto tampoco me gustó, era ‘Soy leyenda’, con Will Smith) cuando……………un relámpago de dolor me nubló la vista…………escalofríos…………desorientación primero y…………..seguridad después, había tenido un ‘calambrazo’ en una muela.
A los 11 años usé frenos y aprendí a cuidar mi dentadura, me lavo religiosamente los dientes 3 veces al día (a veces más), me tardo un montón cepillando cada una de las piezas (cantando de vez en cuando la canción de Cepillín, se acuerdan?), en la oficina tengo cepillo y pasta para que al volver del desayuno pueda lavarme los dientes y no simplemente comerme un chicle (guacala!), soy incapaz de dormirme sin lavarme la boca y las veces que lo he intentado (una noche de horrible frío cuando ya estás en la cama y piensas en la espantosa experiencia de levantarte del calientito de tu almohada,) pues no lo consigo, me levanto y me los lavo!
Bueno pues desde esa época, hace ya 24 años, no había tenido un solo problema……..hasta el fin de semana pasado. Yo haciendo gala de mi pensamiento positivo me dije a mi misma que se me pasaría, que habría sido un ‘dolorcillo puntual’………pero no.
Llegó el lunes y el dolor no se iba, no crean que estoy subiéndome a las paredes del dolor, no, pero ahí está, una presencia que no se va, estilo ‘cuchillito de palo’ (que no corta pero ay! cómo molesta). Ese mismo lunes le llamé a mi cuñada que tiene un súper dentista y del que todos en la familia me han dado buenas referencias.
Llamé y la recepcionista me preguntó: qué quiere?; yo le contesté: quiero que el doctor me vea y me diga que no tengo nada, me recete una pastilla y el dolor no vuelva nunca más. La recepcionista se rió a carcajadas (no exagero), yo me quedé seria porque…….yo hablaba en serio!!!!. La cita es para el lunes 28 de enero a las 5 de la tarde……………………..qué??????!!!!! falta una semana!!. Al parecer el doctor es tan bueno que toda Sevilla recurre a él.
Todos estos días me la he pasado aguantando, me tomo mi Neo Melubrina (que es mano de santo, juro que deben darle el Nobel al que la hizo) y sigo viviendo. Mi muela no está bien, se queja mucho con lo frío pero aguanta lo caliente, hace lo posible por masticar pero sus compañeritas le ayudan porque ven que no está en su mejor momento, hasta hoy no tengo inflamación y se le ha lavado especialmente, con cuidado y atención (como la mamá del anuncio de Vic Vaporub).
La verdad es que no está tan mal ir al dentista mañana porque uno de mis propósitos es arreglarme los dientes este año. Como me sacaron 4 muelas cuando tuve los frenos, las muelas del juicio, las cuatro, salieron como quisieron las infelices y empujaron de tal forma a todas las muelas y dientes, que mis dos dientes frontales se han venido hacia afuera (soy la hermana mayor de Felipín, el de Mafalda) y un diente de abajo se salió un poco de su lugar. Aprovecharé la visita de mañana para que el doctor me diga qué debo hacer y pongamos manos a la obra.
Por ahora no obligo a mi muela a dolores injustos, como cosas suaves y nada de frías………que Dios me agarre confesada.









