Este año hemos decidido celebrar nuestros cumpleaños haciendo algo más divertido, que pudiéramos disfrutar las cuatro y que fuera una experiencia agradable para todas.
Les conté aquí el cumpleaños de Mar, el mío y ahora le tocó a Paqui. Cuando ellas tres (Mar, Paqui y Lidia) estuvieron organizando mi regalo, revisaron varias opciones y la que más le entusiasmó a Paqui era el avistamiento de cetáceos en la costa de Cádiz. Como mi cumpleaños es en marzo no era una buena época para ese tipo de excursión, así que tuvieron que desechar la idea pero retomamos el plan cuando le tocó el turno.
Este sábado muy temprano, después de desayunar, nos fuimos directo a Algeciras que es desde donde salía el JUMBO II, nuestro barquito. La empresa con la que contratamos el servicio sale desde Algeciras o Tarifa según el viento que haga y ofrecen llevarte hasta donde suelen estar los cetáceos de la zona.
El JUMBO II es un barquito muy ‘apañao’ como dirían mis compañeras de aventuras jaja, quiere decir que está muy bien
Tiene dos niveles, sus banquitas muy bien situadas, unos marineros muy educados y una guía (gringa) que te recibe y durante todo el trayecto te explica qué estás viendo (en dos idiomas).
Fuimos las primeras en llegar, pero no las primeras en subir, porque la guía llegó al barco con un montón de ingleses que fueron los primeros en abordar
peeeeeeero, nosotras que somos muy listas nos sentamos en la punta del barco (babor?, estribor?)…….. y con los pies hacia afuera.
La excursión comenzó saliendo del puerto. Algeciras es el sexto puerto de importancia en Europa y está ubicado en el denominado Campo de Gibraltar. Su nombre proviene del árabe Al-Yazira al-Jadrā’ que significa la isla verde y fue bautizada así por los primeros musulmanes en llegar (año 711). Pues bien, al salir vimos el puerto lleno de actividad, los contenedores listos para ser cargados y/o descargados, muchos barquitos pesqueros y grandes barcos siendo remolcados hacia la orilla.
El clima era buenísimo, un solecito que no lastimaba, el viento fresco y el agua fría
En 30 minutos nos encontrábamos muy cerca del Peñón de Gibraltar y ahí nos encontramos con los primeros delfines!, qué momentazo!. Los delfines utilizan los sonidos, los saltos y la danza para comunicarse y fue justo lo que hicieron, en cuando vieron al barco acercarse empezaron saltar para dejarse ver
Al principio aparecieron dos o tres, pero hubo momentos en los que eran cerca de 8 o 9 los que andaban por ahí saludando.
Cada que veían a un barco aparecer (además de nosotros vimos a dos más), ellos iban y saludaban al nuevo en llegar, lo rodeaban, salían, se sumergían y volvían a aparecer……preciosos!. Según nos explicó la guía, los que estábamos viendo eran delfines comunes y habitan en esa zona.
Durante la visita pregunté a Mar dónde dormían los delfines, pues bueno, he investigado y resulta que duermen solo a ‘medias’ ya que al hacerlo sólo cierran un ojo, el otro se mantiene abierto, de esta forma la mitad de su hemisferio cerebral se mantiene siempre alerta para posibles peligros. Los delfines junto con los simios son los únicos mamíferos que, gracias a su inteligencia pueden tener empatía con el ser humano, son seres inteligentes y un ejemplo de ello es que pueden entender hasta 100 palabras del lenguaje no verbal de los sordomudos y además, aprender con facilidad cualquier instrucción.
A este respecto me enteré que en algunos lugares de Brasil se han tenido pruebas de que los delfines trabajan en equipo con los hombres para pescar y lograr objetivos en común. También, que los delfines se asignan nombres!, entre ellos se llaman por sus nombres , increíble verdad?.
Hace unas semanas veía en la televisión que unos investigadores norteamericanos que utilizaban a delfines con fines bélicos, había descubierto que éstos tienen, al igual que el hombre la (mala) costumbre de mentir (wwwooooow), decían que la instrucción era que los delfines bajaran al fondo del mar, revisaran si había alguna bomba activada, regresar a comunicarlo y, si había bomba tenían que volver a bajar y desactivarla. Pues bueno, estos científicos afirmaban que algunos delfines mentían diciendo que no había bomba con la intención de no volver a bajar!!
sí que se parecen a nosotros! jajajajaja perezosos?, miedosos?? cuántas personas conocemos con esos defectos? jajajajaaja
El capitán del barco era muy lento y mientras los delfines iban y venían, nosotros nos perdíamos muchas de sus ‘gracias’ , pero esto no impidió que los disfrutáramos bastante porque se acercaron en varias ocasiones para deleite de los que llevábamos cámara de vídeo o fotos.
Volvimos al puerto dos horas después, muy contentas con la experiencia (recomendable) y con la firme intención de comer. Después de varias investigaciones telefónicas la opción fue ir a comer a Tarifa que está a 20 minutos de Algeciras. Como dato interesante (el saber no ocupa espacio), el nombre de Tarifa parece que procede del árabe Tarif Ibn Malluk, nombre del primer jefe bereber allí establecido. La huella de la dominación musulmana queda reflejada en el castillo y la ordenación de las calles. Hoy en día el panorama de Tarifa está dominado además por el enorme parque de energía eólica con sus grandes y modernos molinos de viento.
Estacionamos en el centro de Tarifa (yo nunca había visitado el pueblo) y Mar y Lidia se encargaron de que callejearamos por la zona. Un montón de tienditas salpican el centro. Todas la fachadas blancas, callecitas estrechas, muchos turistas y bastantes jóvenes que, aprovechando el permanente viento de Tarifa, van a hacer windsurf, kitesurf o simplemente surf. Tarifa es la capital del viento en Europa, este título se lo ha ganado luego de que en un año normal, el pueblo tenga, de media, 250 días de vientos favorables para estas actividades deportivas.
Comimos en uno de los pocos sitios que tenían la cocina abierta (ya casi era hora del cafecito), comimos muy bien, ensalada para comenzar, atún encebollado, frito variado y tinto de verano
Amenizó la comida una serie de apuestas que Mar ganó……..aaayyy no atinamos una!
El día terminó en una de las playas de Tarifa, más concretamente a la que se tiene acceso desde el hotel ‘Vida y Arte’, qué bonitooooo, el hotel es pequeñito, unas pocas habitaciones en hilera, todo muy estilo hippie, tiene un restaurante con vistas a la playa, una zona ajardinada en alto donde se puede tomar algo escuchando la música muy bien elegida por un Dj y desde esa zona bajar directamente a la playa que es un sueño, es tranquila, con arena blanca, limpia, de ambiente tranquilo y con el mar ahí, azul y helado
NOTA: No deje usted de observar que en la foto estamos, en el recuadro, Mar y yo a lo lejos
Nos tomamos algo antes de salir y en carretera a las 9 de la noche rumbo a Sevilla. La última emoción de la noche fue cuando el tanque de gasolina avisó que tenía sed
jajajaja Paqui estaba descompuesta y empezamos a contar historias escabrosas de nuestras vidas (esos detalles, son únicamente para nuestro reducido grupo, así que no las contaré jamás!) jajajaja pero ni con eso Paqui lograba calmarse. Yo sinceramente no pensé que nos fuéramos a quedar por ahí tiradas sin gasolina, cuando un tanque entra en reserva, todavía le quedan muchos kilómetros, así que no era un peligro real. De esta forma llegamos a una gasolinera, pusimos gasolina y llegamos a Sevilla sin una historia más jaja
Yo creo que quitando esta última parte, Paqui se lo pasó bien, porque ella muy amable nos mandó un mensajito de agradecimiento por el regalo
ella que es ‘mú educá’.
Ahora vamos por Lidia……..cumple años en agosto………..qué le regalaremos?, ella está tratando de sacarnos algo, pero hasta que llegue el día hacemos ‘mutis total’
Feliz cumple güera!!!!!!