A esta historia no puedo ponerle un solo nombre, lo que relataré podría llamarse perfectamente:
‘De cómo descubrimos la honradez de los belgas’ o…..
‘A Ángel le hace falta urgentemente ginkgo biloba’
Bruselas despertó nublada, lo sabíamos de antemano y por eso íbamos preparados; chubasquero, sudadera, calcetines y pañuelos (de esos para el cuello eh?, que no por gripa) y además de nublada, amaneció de fiesta. Desde nuestro balcón se veían las fuerzas armadas belgas que movían coches de combate, helicópteros (estacionados en la plaza!), ponían stands de reclutamiento y repartían banderitas de papel. Nosotros no podíamos quedarnos a la fiesta porque aunque todo el movimiento ya había comenzado, lo cierto es que el desfile importante era hasta las 4 de la tarde y eso significaba perder casi todo el lunes.
Desayunamos y salimos del hotel, caminamos con la maletas hasta el estacionamiento y tomamos rumbo a Gante. En el camino las nubes se fueron poniendo peor, llovía y hacía frío. Llegamos a Gante y se notaba la fiesta ahí también, estacionamos en una calle cerca del centro y con nuestras cámaras y desafiando al tiempo nos dirigimos hacia la calle Limburg que es donde todos los edificios importantes y ‘visitables’ de Gante se ubican.
Ya habíamos caminado cerca de 3 cuadras cuando Ángel se dio cuenta que había olvidado en el coche las baterías del flash, regresamos, volvimos por el mismo camino y llegamos a una plaza donde estaban todos reunidos y cantando a todo pulmón. Empecé a grabar y de repente, sentí que alguien me tocaba el hombro……..giré la cabeza y vi la cara de Ángel descompuesta, me preguntó: tu cogiste los 400 euros que yo puse en la mesita de noche del hotel?? (!!!!!!!!), respondí que no, era obvio que no, definitivamente no y un no rotundo.
Apagué la cámara y me salí del tumulto, yo esperaba que fuera una broma, pero al ver que hablaba en serio quise mataaaaaarlo delante de todos aquellas civilizadas personas. Era un hecho, Ángel había olvidado el dinero en el Hotel. A ver, en el peor de los casos pensé, ese no es todo el dinero que traemos (obvio), pero sí el que habíamos sacado para traer algo en efectivo, supongamos que no lo recuperamos (cosa muy probable), no se acaba el mundo, peeeeeeeeero, por qué diablos tenía que olvidar ese dinero????????????????
Me preguntó si traía conmigo la factura del hotel para ver el teléfono y llamar, le dije que no, volvimos al coche (otra vez), saqué de la maleta la factura y llamó. Ángel recordaba a la chica murciana que tan bien nos había tratado y preguntó por ella……..tenía el día libre (chin!), entonces no le quedó más remedio que echar mano de su francés (que por cierto no es malo) e hizo que el recepcionista entendiera perfectamente lo que pasaba, le respondió que pasaría la llamada a la jefa de habitaciones, el relato se repite, el entendimiento nuevamente se da (por qué no trabajamos en la ONU???, cuántos conflictos evitaríamos, ja!) y ésta responde que mandará a alguien a la habitación y sugirió que Ángel llamara en 10 minutos.
Empezó la lluvia en Gante, el día era espantoso en todos los sentidos, porque para esto ya nos habíamos gritado y ambos habíamos pensado seriamente en la separación (jajajaja), nos metimos en una cafetería a ver fijamente cómo las manecillas del reloj iban dando vueltas. Los interminables 10 minutos pasaron, yo estaba casi convencida de que ese dinero estaba perdido, imaginen, viviendo donde vivo y viniendo de donde vengo…….quién encuentra 400 euros y los devuelve?…….poca gente verdad?. Pero ahí sentada, viendo cómo caía la lluvia en una calle perdida de Gante, le pedí a Dios y a todos los santos que el dinero apareciera, y no por el dinero, que ya era lo de menos, sino porque ese simple hecho hubiera echado a perder el día y quizá hasta la semana.
Ángel volvió a llamar y la responsable de habitaciones le dijo que sí, que ahí estaba el dinero y que podíamos pasar a recogerlo. Dije gracias mentalmente y salimos de regreso a Bruselas.
El dinero estaba y lo regresaron así tal cual, sin alaraca, Ángel agradeció la honradez de la chica y salimos a relajarnos a la calle donde todos los bruselenses festejaban el día nacional. Había demostración de todo, bomberos, guardia civil, agentes secretos, investigadores criminales en plan CSI, perros policías y…………policías tirándose de tirolina! (jajaja la tirolina que no falte jamás).
Ya por la tarde salimos rumbo a Brujas, llegamos de día y encontramos el hotel que estaba muy bien ubicado, el hotel ‘Putje está en una de las calles más céntricas de Brujas, con una oficina de información turística justo enfrente, restaurantes, bares y la calle comercial de la ciudad a menos de una manzana. El restaurante es precioso, muy coquetón, con una buena decoración y un ambiente muy cálido y familiar. Dejamos las maletas y paseamos un poco por Gante.
No habíamos comido, así que cenamos temprano en un restaurante que está en la plaza principal. Como ahí también festejaban había montado un escenario con luces donde habría fiestón por todo lo alto durante la tarde y noche. El camarero que hablaba español muy bien nos explicó que era costumbre en Bélgica entregar el programa del evento con todas las canciones y su letra para que cualquiera pudiera cantar junto al grupo (estos belgas además de honrados, organizados).
Nos dio el programa y sopas! había dos canciones que tenían por título México (!)
La primera la canta un grupo que se llama Les Humphries singers y por lo que se ve es muy conocida en Bélgica!, aquí les pongo el video:
La segunda la canta ‘Zangeres zonder namm’, se llama también México y este es el video:
Caminamos por ahí sin gente porque todos estaban en la plaza cantando a grito pelado: Meeeeccsiiicooooo en el día nacional belga jajajajajajaja
Así terminó el día
(gracias a Dios como dicen en mi tierra). Mañana contaré Brujas
Amanecimos en una Bruselas llena de nubes, el desayuno magnífico del hotel nos dejó listos para el día. Yo había preparado una planeación detallada de nuestro viaje y tomando en cuenta que el mercadillo de antigüedades nos quedaba justo enfrente empezaríamos por ahí.
Las nubes ahora estaban descargando y aprovechamos que el
Visitamos a uno de los miembros más honorables de la ciudad, el Manneken Pis o lo que es lo mismo, el hombrecillo haciendo pipí. Como ya nos lo habían dicho no nos sorprendió lo pequeña que es la escultura que está en Stoofstraat y Rue de L’Etuve. Hay tres versiones de su creación, la primera cuenta que en época de guerra el ejército enemigo rodeó la ciudad con dinamita por detrás de su muralla, encendieron la mecha y sin que se dieran cuenta un niño local se acercó a ella y orinó encima apagándola, salvando de esta forma a la ciudad de una ruina total.
Marcamos en el GPS el
Después de fotografiar hasta la saciedad al Atomium, le di al GPS una dirección, Ángel no sabía nada y sólo le dije que condujera sin preguntar, rodeamos el Palacio Real en el que se veía mucho movimiento, supusimos que preparaban la fiesta. Después de una curva pronunciada vimos aparecer a
Llegó la tarde y nos fuimos flechados a la Gran Plaza después de estacionar en la
Ángel se puso a tomar fotografías como loco y yo me dediqué a mirar los años en los que habían sido construidos, ahí se nos pasó el tiempo y caminando por una de sus calles encontramos una tienda de galletas súper original, se llama
Como nos habían dicho que a la plaza había que verla de día y de noche hicimos tiempo por ahí para verla encendida. Bruselas es para caminar y uno de los atractivos que ofrece son las imágenes de cómic que decoran muchas de las fachadas de los edificios, de hecho
Pedimos mejillones otra vez y es que la gran variedad de recetas son dignas de ser probadas, esto, y además que somos fanáticos de los mejillones nos llevó a probar en el viaje más de 6 recetas diferentes. Siempre llevan apio y hierbabuena, luego empiezan las variantes, algunas recetas llevan vino blanco, otras sólo ajo, algunas más arriesgadas llevan curry o picante, las más suaves las hacen son crema (nata) y cebolla, total, que las probamos casi todas. También ahí fue cuando conocimos
Casi al cruzar a Bélgica el hambre nos ganó y paramos en una aldea que tenía una cafetería de carretera, se veía todo muy tranquilo dentro, sólo una señora alemana muy seria nos recibió, como pudimos elegimos algo de la carta y le rezamos a Dios por haber escogido lo correcto
Así, llegamos a
Llegar a Bruselas fue otra cosa, desde lejos se veía una gran ciudad y gracias al GPS no tuvimos ningún problema en llegar a nuestro
Aparcamos pues en el estacionamiento del Palacio de Justicia (es el que se ve al fondo de esta foto), que es edificio enorme en lo alto de Bruselas y que está muy cerca del hotel. Nos pusimos a recorrer el barrio que es de anticuarios, el Sablon luce edificios muy elegantes, lleno de tiendas de arte con cosas tan variadas como lámparas, muebles antiguos, pinturas y esculturas,
A diferencia de lo que aconsejan por ahí, Ángel y yo tenemos la costumbre de desgastarnos más en vacaciones que en el día a día. Siempre que viajamos nos despertamos muy temprano, salimos del hotel muy de mañana y volvemos ya por la noche con lo pies reventados de tanto caminar (eso sí, con un montón de fotos).

Varios de los ayuntamientos de las ciudades en donde el autodenominado ‘vándalo profesional’ ha trabajado, han decidido no borrar los graffitis. Este el caso del famoso marido asomándose por la ventana en busca del amante de su esposa, que desesperadamente trata de calmarlo alejándolo de ahí para que no descubra colgando, al desnudo amante. Este graffiti se puede ver en un edificio que alberga las oficinas de una clínica de enfermedades sexuales (casualidad?, no lo creo) y además, unas dependencias municipales cuya fachada da de frente con la del ayuntamiento.
En sus inicios este graffitero usaba la conocida técnica del spray, pero un día y gracias a la persecución de la policía que trataba de detenerlo al haber puesto un graffiti en un vagón del tren (el graffiti decía: Siempre llega tarde), Banksy tuvo que correr y esconderse debajo de un camión de basura. Mientras pensaba seriamente en dejar los gaffitis porque se tardaba mucho en hacerlos y lo ponían en peligro, el motor estaba a la altura de su cara y mostraba unas letras pintadas con una plantilla.
Pero, qué es lo que hace de San Miguel un lugar mágico?, todo el que lo visita no puede olvidar sus callecitas empedradas, sus patios señoriales escondidos tras esos portales enormes de madera maciza, el puñado de obras de arte repartidos por la ciudad, fachadas, iglesias, palacetes, plazoletas. 
En fin, yo no puedo tener más que halagos para esta ciudad, de hecho cuando nos casamos y parte de la familia de Ángel visitó México, me empeñé en hacer un recorrido por el centro de la República. Visitamos Querétaro, Morelia, Pátzcuaro, Teotihuacan, Taxco e hicimos una parada en San Miguel : )
El periódico 20 minutos organizó el concurso de ‘La bandera más bonita del mundo’, como era de esperarse ganó la de México 

