Creo que ya en una ocasión había hablado de esto así muy encima, pero hoy cuando vi esta noticia en el periódico digital que reviso cada mañana, se me revolvió el estómago.
Aquellas veces en las que me permito opinar sobre la educación de algún niño tengo que ser muy cuidadosa, los padres por lo general son muy susceptibles y a nadie le cae bien que le digan que podría hacerlo mejor o hacerlo de otra manera. También me privo de hablar públicamente porque estoy cansada de que lo primero que me digan es que como no tengo hijos pienso así, y terminan siempre con la clásica frase de ‘cuando tengas hijos sabrás de lo que hablo’…..
En fin, muy originales todos, muy objetivos y además muy abiertos a las críticas constructivas. Ante esto opto por hablarlo con Ángel, que el santo hombre es mi oreja permanente y con el que hablo sin preocuparme de nada, entre otras cosas porque opina lo mismo que yo.
Para los que viven en México será difícil comprenderme y dirán – hombre! aquí pasa lo mismo, los niños de hoy en día son de lo más mal educados-, no, no mis queridos mexicanos, no pueden ustedes imaginarse a qué grado de ‘culto al infante’ se ha llegado en estas tierras de Dios. Es verdad que todos cuando somos niños nos ‘levantamos en armas’ y le plantamos cara a la mamá diciendo que no comemos tal cosa, que no nos vamos a poner ese pantalón, que no queremos bañarnos, somos ‘respondones’, hacemos travesuras y cosas por el estilo. Lo que sucede aquí me supera completamente.
Vayamos por partes.
Conozco a mucha gente con hijos y sé que ponen todo su empeño en educarlos bien, pero cuando veo a un niño mal educado también veo a unos padres que cometen los mismos errores. Esta brevísima observación me ha permitido confirmar que cuando un niño se vuelve insoportable es porque:
1.- Los padres son sumamente permisivos. Dan una orden y se retractan a los 2 minutos.
Ejemplo: Ven que te voy a meter a bañar……..ah! no quieres?, bueno juega un poquito más y luego te baño.
No, no y no! Si les das una orden llévala a cabo, el niño sabrá que nunca hablas en serio y el mensaje con el que se quedará será que se hace lo él dice. Pongo un ejemplo tonto, pero transformen esto a una orden 16 años después:
No, no te presto el coche, no tienes licencia de conducir……..ah! ya estás cogiendo las llaves y saliendo por la puerta?, bueno ve a dar una vuelta y me lo regresas, pero sólo una eh?! que no quiero que me desobedezcas.
2.- Los padres subestiman la inteligencia de los niños.
Una de las cosas que más me asombra es que los padres desconozcan la inteligencia de sus propios hijos. No es que yo sea muy inteligente, ni tenga poderes sobrehumanos que me permiten conocer el coeficiente intelectual de los infantes, pero es obvio que un niño, por muy chico que sea, comprende las cosas más básicas, como por ejemplo: Quién manda aquí.
No nos engañemos, un niño de 1 año sabe perfectamente qué hacer para que su mamá lo cargue (tirarse al suelo, bueno, esto lo hace si la madre lo carga la primera vez), o que le pongan atención (pegarles en la cara……si los padres suelen responder bien a esta agresión), o que los padres le sonrían (decir mamá o papá)…en fin.
Entonces por qué se empeñan los padres en decir: es que el niño es muy chico y no entiende que no debe pegarle al hermano. El niño no comprende por qué lo regaño. El niño no sabe que debe obedecer.
He escuchado un montón de veces decir que su hijo de 3 o 4 años no hace caso porque es muy chico para entender que debe obedecer. A mi no me lo parece.
3.- Los padres no cumplen las amenazas.
Ufffff! No saben hasta qué punto me pone de los nervios escuchar una y otra vez una amenaza que jamás se llega a cumplir.
Juanito bájate de ahí o verás
Juanito hijo cuento hasta tres y si no bajas voy por ti
Juanito ya te lo dije, vienes o te doy
Juanito te estoy hablando eh? ya voy a ir
Ayyyyyy me dan ganas de levantarme arrancar al Juanito de donde está trepado y darle tres nalgadas…….y a la madre otras tres, que parece que no se da cuenta de que el niño ya le tiene la medida tomada y pasa olímpicamente de ella justamente porque no tiene ninguna credibilidad. Tu hijo no te hace caso porque sabe perfectamente que todo se queda en amenazas.
La tiranía de los niños se refuerza con todas estas conductas de los padres y además, se fortalece cuando la profesora en el colegio lo castiga o regaña y la madre o el padre van a la escuela a reclamarle a la maestra delante del niño. Cuál es el mensaje? Yo niño puedo hacer lo que quiera en la escuela, la autoridad de la maestra no vale porque mi mamá va a venir y se la va a quitar toda delante mío.
El niño se crece cuando el padre da una orden y la madre lo desautoriza o contradice enfrente del niño. Cuando alguien de la familia regaña al niño porque hizo algo mal y la madre o el padre corren a consolarlo y a decirle que es muy bueno, que pobrecito que lo regañaron.
No puedo creer que esos padres no sepan lo que va a pasar en 16 años, no puedo imaginar hasta qué punto la paternidad ciega a las personas, adultos a los que considero en su mayoría inteligentes, educados, maduros y responsables.
Parece que no se dan cuenta de que criar a unos tiranos no lleva a otra cosa más que a hijos groseros, anárquicos, agresivos, egoístas y desobligados.
Que obligar a tu hijo a estudiar una hora diaria por la tarde no es abusar de él, ni pedirle algo imposible. Que tener firmeza no es ser malo. Que por regañar no te van a querer menos. Que tener reglas y cumplirlas no significa campo de concentración.
Dios nos agarre confesados.
No creo que educar y querer a un niño sea fácil, sería más sencillo si sólo pudieras quererlo sin tratar de educarlo, o educarlo sin pelearte con el corazón, pero estoy totalmente de acuerdo en que una nalgada a tiempo resuelve muchas cosas.
Ojo! No hablo de golpear a un niño, no, hablo de la clásica ‘chancla voladora’ de las madres de antaño, de la nalgada del padre cuando te tirabas al suelo a hacer berrinche, del castigo bien puesto cuando le respondías a tu mamá. De eso hablo, de lo que la gran mayoría de nosotros hemos vivido en casa y que no nos ha convertido en asesinos en serie, inadaptados sociales o delincuentes.
Así que cuando leo que un hijo demandó a su mamá que lo obligaba a bañarse.
Yo no puedo menos que abrir lo ojos y agradecer las nalgadas que me dieron.
Hoy termino una semana de las más agotadoras, como muchos de ustedes saben, llevo un año sufriedo con una muela que sin razón aparente, se ha ensañado conmigo, con endodoncia y todo nunca dejó de molestar y de vez en cuando protestar en forma de dolor e inflamación. El jueves no pude más y tuve que ir a urgencias, en mi vida había sentido un dolor taaaaaaan espantoso, cada parte de mi cuerpo temblaba de dolor y llegué a la clínica pidiendo a gritos que me la sacaran.
El partido de la Selección Española
La visita y el pastel
Cuando me casé con él juraba que había nacido el 2 de febrero, él me lo había dicho y me pareció gracioso que su fecha fuera el 2 del 2 y la mía el 3 del 3……pero ahora resulta que no, que dice que nació el 1 de febrero y de ahí no lo saco.
Tenemos por costumbre traer siempre la cámara con nosotros, pero casualmente las pocas ocasiones en las que nos hemos encontrado con alguna ‘celebridad’ no la sacamos, no la traemos o de plano los nervios nos ganan.