Hoy juega México. De niña el día que más odiaba era el domingo, una, porque tenía el síndrome ese del día previo a la escuela y dos, por los partidos.
Recuerdo que mi mamá empezaba el ritual de los domingos metiéndonos al baño a mi hermano y a mi, nos bañaba, vestía, arreglaba y nos sentaba tipo "engarroteseme ahi" (estaba prohibido moverse, ella sabía "lo que tenía" y seguro terminábamos revolcados en el suelo, sucios, despeinados y arrugados).
Mientras, mi papá hipnotizado en la televisión no se daba cuenta que un universo paralelo existía en su casa, de su boca sólo salían instrucciones para los jugadores, gritos de: por ahi noooo!!!, qué estás haciendo árbitrooooo???!!, no'mbreeee nooooo por eso siempre perdemoooosssss.
En fin que sabíamos que era un momento de locura transitoria y aunque a mi papá se le saltaran la venas, enrojecieran lo ojos de ira y se desgañitara contra la televisión, seguía siendo mi papá y al término de 90 minutos volvía a nuestro mundo.
Me aburría como un hongo!! los domingos eran odiosos!, terminaba el partido y salíamos por ahi, nada extraordinario.
Con esto pueden ya imaginar que el fútbol no me gusta……….excepto cuando juega la Selección. No sé cuándo empezó pero mi papá (lo digo aqui y que Dios me perdone) nos "alinea", nos sienta estrategicamente en la sala o en su cuarto a mis hermanos y a mi antes de cada partido de la Selección, si gana, repetimos "alineación" y…………a mi me gusta (lo he dicho y no tiene regreso).
Asi que hoy que vivo tan lejos de mi "equipo" me preparo, me siento en mi sala y grito, insulto, instruyo y me desagañito como mi progenitor. Renacen en mi dos sentimientos: uno, soy hija de un fanático del fúltbol y dos, soy mexicana; de ambas cosas me siento orgullosa.
Hoy juega la Selección, repito "alineación" y apoyo a mi papá, el sentimiento de "mexicana" se sale como nunca y es como si todos los mexicanos estuviéramos ahi dando patadas, me siento muy mexicana, muy orgullosa y sobre todo……muy hija de mi papá
Hoy juega la Selección Dios quiera que ganemos!!