Una de las primeras tareas que desarrollamos en mi área de trabajo es revisar la prensa, nos ‘chutamos’ los periódicos para poder hacer el resumen que después se le envía a los jefes. A mi me gusta esta labor porque me permite estar al día.
Hoy, leyendo El Mundo, vi un reportaje interesante escrito desde Washington, la copio aquí porque no la encontré en la versión digital del periódico.
Harvard muestra las ‘siete reglas’ para alcanzar una vejez feliz
¿Qué hay que hacer para alcanzar una vejez saludable y desde el punto de vista físico y psicológico? Fundamentalmente seguir estas siete reglas:
1.- Ser capaz de adaptarse psicológicamente a las circunstancias de la vida
2.- Tener un nivel educativo alto
3.- Tener una relación de pareja estable
4.- No fumar
5.- No abusar del alcohol
6.- Hacer algo de ejercicio
7.- No tener sobrepeso
No son las reglas de ningún libro de autoayuda sino las conclusiones alcanzadas por el psiquiatra George Valliant, investigador del Laboratorio de Desarrollo Adulto de la Universidad de Harvard, que lleva estudiando 42 años la evolución psicológica de 268 varones graduados de esta Universidad en las promociones que van desde 1939 a 1944.
De esa muestra, el 50% de los que a los 50 años tenían cinco o seis de esas características llegaron a los 80 años en buen estado físico y mental. De los que sólo cumplían 3 o menos requisitos, ni uno solo alcanzó la octava década de su vida en condiciones satisfactorias.
Ésos son algunos de los resultados del estudio, que lleva monitorizando periódicamente a sus participantes desde que se graduaron hace más de siete décadas, en lo que constituye a caso el análisis más exhaustivo sobre la evolución de la salud psíquica humana jamás llevada a cabo.
Participación de JFK
Valliant, que a sus 74 años está a punto de jubilarse, será sucedido por otro investigador. Así, el estudio continuará hasta que el último de los sujetos muera. De hecho muchos ya han fallecido. Entre ellos el más famoso: John Fitzgerald Kennedy , asesinado en 1963. Quien no ha muerto es otro miembro destacado del grupo el ex director de The Washington Post, Ben Bradlee, uno de los pocos participantes que han salido del anonimato y han dado la cara en el estudio.
Ahora, con un pie en la jubilación, Valliant ha hablado con la revista estadounidense The Atlantic Monthly para explicar sus hallazgos. Para este investigador, como para muchos de sus colegas estadounidenses, la clave de la felicidad, es, sobre todo, la capacidad de adaptación . El otro factor determinante en su opinión, es la relación de las personas con su entorno. ‘La única cosa que realmente importa en la vida son tus relaciones con las demás personas’, unas relaciones que el ser humano va desarrollando a lo largo de toda su existencia.
El Mundo del día 26 de mayo
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Cuando hablan de la importancia de mantener una buena relación de pareja estable y de lo importantes que son las relaciones con las personas que te rodean, no puedo dejar de pensar en lo que tristemente suele pasar al morir uno de los dos (hablo de una pareja), es muy común que el otro muera al poco tiempo.
Además, numerosos estudios apoyan la teoría de que vivir en pareja aumenta las posibilidades de cumplir más años gozando de buena salud. Supongo que Harvard no ha descubierto el agua caliente con esta investigación. Sin embargo, lo relativo a longevidad y amistad me resulta muy interesante.
Nuevos estudios científicos apuntan a que la amistad, suministrada en adecuadas dosis proporciona más que bienestar. Combate la enfermedad y la depresión, acelera la recuperación, retarda el envejecimiento y prolonga la vida.
Esto último quedó demostrado en una investigación realizada durante diez años en Australia, que arrojó un sorprendente resultado: Los ancianos con un círculo grande de amistades tuvieron 22 por ciento menos posibilidades de morir que los que tenían menos amigos.
Incluso investigadores de Harvard concluyeron, el año pasado, que los fuertes vínculos sociales fomentan la salud del cerebro conforme se envejece.
Amigas por siempre
Recientes análisis psicológicos también indican que la frase “amigas por siempre” no es cliché. En el libro, ‘Las chicas de Ames. Una historia de mujeres y de una amistad de 40 años’, Jeffrey Zaslow cuenta la historia de 11 amigas de infancia que se dispersaron desde Iowa a ocho estados.
Su amistad perduró a pesar de la distancia, el paso por la universidad, el matrimonio, el divorcio y otras crisis, incluida la muerte de una de ellas a los veintitantos años. Para lograrlo, se valieron de álbumes de recortes, fotografías y sus propios recuerdos.
Dos de las amigas se acaban de enterar de que tienen cáncer de mama. Kelly Zwagerman, profesora en bachillerato que reside en Minnesota, dijo que cuando le dieron el diagnóstico el año pasado, su médico le recomendó que se rodeara de sus seres queridos.
Zwagerman dice que se sentía más a gusto hablando de su enfermedad con sus amigas que con su médico y que ellas han sido un factor esencial en su tratamiento y recuperación.
Todo ello lo corroboran estudios como el realizado hace tres años en Estados Unidos, entre tres mil enfermeras con cáncer de mama que halló que las mujeres sin amistades cercanas tienen cuatro veces más posibilidades de morir que las que tienen 10 o más.
Otro experimento lo llevó a cabo un grupo de investigadores que llevaron a 34 estudiantes de la Universidad de Virginia a la base de una colina empinada, la idea era dotarlos de una mochila pesada para que calcularan la pendiente. Quienes hicieron amigos en el trayecto de subida dieron estimaciones menores a los que realizaron el tramo sin entablar amistad con nadie. A eso le llaman la poderosa fuerza de la amistad.
Mejor las amigas que el esposo
Eso de que “mejor amigas que esposo” lo corroboran varias investigaciones. Bella DePaulo, catedrática de psicología en la Universidad de California, asegura que varios estudios constatan que el apoyo de un amigo tiene un efecto mayor en la salud de una persona que el que reciba de un familiar o hasta del propio cónyuge.
Y, también hay que decirlo, aún cuando muchas investigaciones se centran en las relaciones intensas de las mujeres, algunas muestran que los hombres también se benefician de la amistad.
Un estudio de seis años entre 736 suecos de mediana edad, concluyó que el cariño hacia una sola persona disminuía el riesgo de un ataque cardíaco o una enfermedad coronaria fatal.
Las amistades son, para la psicóloga Shelley Taylor de la Universidad de California en Los Ángeles “la medicina más barata a nuestro alcance”.
Entre otros ‘milagros’, a la amistad se le atribuyen efectos poderosos como disminuir el riesgo de muerte por enfermedades graves, fortalecimiento del sistema inmunológico, mejor salud mental, cero estrés y mayor longevidad.
Datos interesantes
- 100 estudios indican que la amistad blinda al cuerpo de enfermedades y da longevidad.
- 5 es un número saludable de amigos, según los psicólogos.
- 40 por ciento menos de riesgo de sufrir demencia senil tienen los ancianos sociables.